Tu cuerpo cambia. Tu plan también.
Dormiste mal, comiste de más, se te fue el día. En vez de regañarte, Kualify rehace tu plan solo. Se acabó eso de “ya la regué, mejor empiezo el lunes”.
Apúntate hoy y tu precio de Fundador queda congelado para siempre.
Sé de los primeros en probar Kualify y quédate con hasta un 25% de descuento para siempre en tu plan mensual o anual, desde el día que abramos.
No son fotos de adorno. Es la app de verdad, funcionando aquí mismo: de dónde partes, a dónde quieres llegar, tu día, tu comida y tu entrenamiento.

¿Cómo prefieres tu experiencia?
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Esto es lo que ninguna otra app va a hacer por ti
No eres una máquina y tu plan no debería tratarte como una. Kualify se da cuenta de cómo vienes cada día y mueve las piezas por ti.
Ya no adivines cuánto peso levantar
La IA revisa lo que cargaste la semana pasada, serie por serie, y te dice los kilos exactos que te toca hoy. Subes de a poquito, siempre, sin estancarte.
¿Viste una receta en TikTok? Pégala aquí.
Pega el link y la IA la desarma ingrediente por ingrediente, luego le ajusta las cantidades a tu medida. Comes lo que se te antoja, en la porción que te toca.
Tu clase de spinning se queda. El plan se acomoda.
Dinos a qué horas vas a CrossFit, yoga o spinning y la IA arma el resto de tu semana alrededor de eso. Nadie te va a pedir que dejes lo que te gusta.
¿Rompiste la dieta? No pasa nada.
Registra ese pedazo de pastel con el botón (+) y la IA reacomoda tus siguientes comidas para que la semana siga cuadrando. Cero culpa y cero empezar de nuevo.
Tómale foto a tu refri y te decimos qué cenar
Una foto al refrigerador o al menú del restaurante. La IA ve qué hay y te arma algo que entra justo en lo que te queda del día. Hasta en la carta de un restaurante.
Te saltaste el gym. El plan no se rompe.
Si te brincas una comida, reparte lo que te faltó en el resto del día. Si no fuiste a entrenar, junta tu sesión con la que sigue o la mueve. Retomas donde te quedaste, sin deuda.
Los días que amaneces muerto, te baja el ritmo
Cada noche te pregunta cómo dormiste y cómo te sientes. Si vienes arrastrando, la IA le baja al entrenamiento del día siguiente. Te cuida antes de que te lastimes.
Entrenaste pesado. Hoy comes más.
Tu comida y tu entrenamiento se hablan entre ellos. Si te mataste en pierna, sube lo que necesitas para recuperarte bien. Y lo hace solo, sin que se lo pidas.
¿Ocupado el aparato? Cámbialo y ya.
Tócale al ejercicio y la IA te ofrece otro que trabaja el mismo músculo con el mismo esfuerzo, ahí mismo. Sin perder el trabajo del día.
Tu lista del súper se escribe sola
Todo lo que vas a comer en la semana, junto y sumado en una sola lista, con las cantidades exactas que hay que comprar. Cambias algo del plan y la lista se corrige sola.